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lunes, 7 de enero de 2013

La extension de un cuento

Definir con exactitud la extensión que debe tener un cuento para ser considerado como tal, es un tema del que se ha discutido largamente. Existen cuentos de una sola página como Los dos reyes y los dos laberintos de Jorge Luis Borges, así como cuentos de más de 50 páginas como La metamorfosis de Franz Kafka (que mucho consideran una novela corta.) La línea divisoria entre la minificción y el cuento, así como entre el cuento y la novela, es en ocasiones tan dificil de determinar que termina siedo una cuestión subjetiva en la que cada cual decide lo que es un escrito.

Al momento de escribir un cuento lo importante es centrarse en la historia más que en la extensión. Grandes escritores de la historia han mencionado que con la intención de escribir un cuento terminaron haciendo una novela, o que buscando crear una novela finalizaron con un cuento. A la larga la historia debe mandar sobre la extensión, y un escrito debe tener las páginas necesarias. Ni más ni menos.

Pero para ayudar un poco con el tema de la extensión, se puede pensar en que un cuento tendrá en general entre una y veinticinco páginas, aunque esto es algo variable y jamás definitivo.

domingo, 2 de diciembre de 2012

La lectura de cuentos como preparación para la escritura de un cuento

Leer muchísimos cuentos de gran variedad de escritores, es una excelente preparación previa a la escritura de un cuento. Chejov, Poe, Borges, Cortázar, Rulfo, Carver, Hemingway, Bukowski; son solo algunos de los grandes cuentistas que un escritor novel puede leer para apreciar los alcances del género. También están Arreola, Ribeyro, Arlt, Fonseca, Asimov, Bierce, Lovecraft, Fitzgerald, Saki, Kafka, Maupassant, Stevenson o los hermanos Grimm... y una lista aún más larga. 

Lo importante es saber que leer muchos cuentos ayuda no solo a conocer el género, sino a comprender la técnica de los grandes cuentistas, la forma en que han hecho uso de elementos narrativos como el lenguaje, los personajes, las estructuras, el tiempo, la atmósfera o el conflicto. Escribir buenos cuentos muchas veces se logra leyendo buenos cuentos.